Cerrar un negocio con deudas no te condena a arrastrarlas el resto de tu vida. Si eras autónomo o administrador y respondiste con tu patrimonio, la Ley de Segunda Oportunidad está pensada exactamente para tu situación: empezar de cero.
Deudas que suelen quedar tras cerrar
- Préstamos y pólizas de crédito del negocio que avalaste personalmente.
- Deuda con proveedores.
- Cuotas de autónomo y deuda con la Seguridad Social.
- IVA e IRPF pendientes con Hacienda.
¿Se pueden cancelar todas?
La mayoría sí. La reforma de la ley permite exonerar buena parte de la deuda pública (Hacienda y Seguridad Social) dentro de unos límites, además de la deuda con bancos y proveedores. Cada caso se estudia para ver qué entra y qué no.
Con o sin liquidación
Hay dos caminos: exonerar liquidando los bienes que tengas, o un plan de pagos que conserva ciertos bienes a cambio de pagar una parte durante un tiempo. Cuál conviene depende de tu patrimonio y tus ingresos.
El miedo más común
«Si fui administrador, ¿me van a responsabilizar de todo?» No necesariamente. Responder con tu patrimonio personal depende de los avales que firmaste y de cómo se gestionó el cierre. Por eso conviene analizarlo antes de dar nada por perdido. Cuéntanos cómo cerraste y te decimos qué deudas se pueden cancelar.


