Un embargo de nómina significa que, por orden judicial o administrativa, tu empresa retiene cada mes una parte de tu sueldo para pagar una deuda. Es angustioso, pero tienes derechos y, en muchos casos, formas de pararlo o reducirlo.
1. Comprueba qué parte pueden embargarte
La ley protege el Salario Mínimo Interprofesional: la parte de tu nómina equivalente al SMI es inembargable. Sobre el exceso se aplica una escala por tramos (de un 30% el primer tramo hasta porcentajes mayores en los más altos). Si te están reteniendo más de lo que corresponde, se puede reclamar.
2. Revisa la notificación
Todo embargo debe estar notificado correctamente. Si no te llegó la notificación o hay defectos en el procedimiento, cabe oponerse. Guarda toda la documentación.
3. Cuenta con cargas familiares
Si tienes personas a tu cargo, el juez puede rebajar los porcentajes de retención hasta un 10–15%. Hay que solicitarlo y acreditarlo.
4. La vía de fondo: cancelar la deuda
Reducir el embargo alivia, pero no resuelve la causa. Si el embargo viene de una deuda que no puedes pagar, la Ley de Segunda Oportunidad permite paralizar los embargos y, al final del proceso, cancelar la deuda. Cuando se admite a trámite, las retenciones se detienen.
Qué NO hacer
No ignores las cartas del juzgado ni cambies de cuenta para esconder el sueldo: agrava el problema. Lo eficaz es actuar con un plan. Si quieres, revisamos tu nómina y tu deuda y te decimos qué se puede parar y cómo.


